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#1
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Pregunta.- Las enfermedades son como la vida misma, ¿no?: de repente, se nos pueden complicar.
Respuesta.- Sí. A mí se me ha complicado la salud, que es lo más útil y lo más necesario. P.-Pero ya está la prueba superada: Umbral reaparece. R.- Es que los médicos, que son muy sabios, me han dicho que lo que tengo que hacer ya es ponerme a trabajar, y concretamente a escribir. Sin dejar de convalecer, claro. P.-¿Tiene ganas, con perdón, de empezar a repartir a diestro y siniestro? R.- Tengo ganas, tengo ganas. Es más, había escrito una columna fuerte con motivo del nombramiento de Monseñor Amigo y de las andanzas del Papa y tal... pero luego me ha parecido un poco desabrido empezar el primer día como el No-Do, con un ta-tatata, hala, en plan muy espectacular. P.-Ultimamente, a la derecha se le llena la boca hablando de los falsos progres. Y a la izquierda se le llena hablando de la progresía con un tono algo grandilocuente. ¿Opina? R.- Opino que hay un progreso del dinero, de la industria y del comercio. Y resulta que un señor que es un progresista de las finanzas se dedica a comprar no sé cuántos millones de sus propias acciones, sólo para encarecerlas. Ahí ya entramos en el barroquismo del dinero, en el manierismo del dinero: comprarse a sí mismo para subir de precio. P.-Hasta ahí el progreso industrial. ¿Y el social? ¿El cultural? R.- Según el PP hay progreso social. Según el PSOE, no. Y ambos lo basan todo en estadísticas. Pero hay una frase de Borges que dice «la democracia es un abuso de la estadística». Con la estadística, nuestros políticos están cometiendo muchos abusos. Esto no es una democracia seria. P.- Se perdió usted el advenimiento de Rajoy: es de suponer que lo rescatará en su columna... R.-Yo hice todo lo posible por poner de momento a Rajoy. Y salió, aunque Pedro Jota se reía cuando yo le decía que saldría. Y salió. P.-Según usted, es un nihilista... ¿por fin habrá un presidente nihilista? R.- ¡Ojalá fuera verdad! Lo que pasa es que como presidente se convertiría en otra cosa. Como todos. P.- ¿Es interesante Rajoy, como personaje? R.- Muchísimo, muchísimo. Es un político europeo de cuerpo entero. No grita, no levanta los brazos, no se enfada, es irónico, tiene sentido del humor y sentido común para interpretar los hechos.Y encima es muy joven, aunque se disfraza de viejo. P.- ¿Y cómo interpreta usted el dedo ungidor de Aznar? R.- Es antidemocrático. Me alegra que saliera Rajoy pero, pero el procedimiento en sí fue antidemocrático. P.- Pujol se va. ¿Le dice adiós? R.- Había tocado techo. Cumplió su tarea de ser el caudillo de Cataluña y ya no tenía nada que hacer. Tenía que irse, y lo hará sin lograr su ideal de catalanizar España. P.-Si a Umbral le gusta Rajoy y no le gusta Zapatero -corríjame si no es así-... ¿qué conclusión sacamos? R.- Es urgente tener un PSOE fuerte para que existan el pueblo, el obrero y la democracia. España cojea porque falla el socialismo.Y con Zapatero, la cojera va a más. En mi primera columna anoto de pasada una cosa: Caldera ha visto que con Zapatero el PSOE no va a ningún sitio. Y se está preparando. Tiene empuje. |