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asustadizo PP...
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  #1  
Viejo 18/ago/04, 00:12
chanchidrian
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Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 1.121
Predeterminado asustadizo PP...







Pío Moa
En un reciente artículo, mi paisano Enrique Curiel comparaba la situación política actual con la de preguerra: «Hemos regresado a las elecciones de febrero de 1936, ganadas por el Frente Popular y que provocaron la insurrección militar de Franco y la guerra civil, y a las elecciones municipales de abril de 1931 –nunca aceptadas por una parte de la derecha–, que abrieron la puerta a la II República».
La comparación no es muy adecuada. Las elecciones municipales de 1931 fueron ganadas por las derechas por amplia mayoría, aunque perdieran en las capitales de provincia, y de ellas no tenía por qué haber salido ningún cambio de régimen. Si ocurrió de otro modo fue por la iniciativa de la derecha republicana (Miguel Maura y Alcalá-Zamora) secundada por los monárquicos, que facilitaron el cambiazo. Así, contra lo supuesto por Curiel, la llegada de la República no tuvo prácticamente enemigos. Éstos empezaron a aparecer por la derecha cuando las izquierdas se lanzaron, al mes de instaurada la República, a la gran quema de conventos, bibliotecas, centros de enseñanza, etc. Ahí empezó la quiebra de la República, pero no por culpa de la derecha, sino de los incendiarios izquierdistas y del gobierno que los amparó. Y siguió con las insurrecciones anarquistas, también de izquierda.
En cuanto a las elecciones de febrero de 1936, las ganó el Frente Popular (en diputados, no en votos) en unas circunstancias que normalmente las habrían invalidado, según describe el propio Azaña: «Los gobernadores (encargados de velar por la pureza del escrutinio) habían huido casi todos. Nadie mandaba en ninguna parte, y empezaron los motines». La continuación la describe también Azaña inmejorablemente sólo un mes después (y era sólo el comienzo): «Hoy nos han quemado Yecla: 7 iglesias, 6 casas, todos los centros políticos de derecha y el Registro de la Propiedad. A media tarde, incendios en Albacete, en Almansa. Ayer, motín y asesinatos en Jumilla. El sábado, Logroño, el viernes, Madrid, tres iglesias. El jueves y el miércoles, Vallecas… Han apaleado a un comandante, vestido de uniforme, que no hacía nada. En Ferrol a dos oficiales de artillería; en Logroño acorralaron y encerraron a un general y cuatro oficiales. Creo que van más de doscientos muertos y heridos desde que se formó Gobierno (menos de un mes antes), y he perdido la cuenta de las poblaciones en que se han quemado iglesias y conventos. Con «La Nación» (periódico de derechas) han hecho la tontería de quemarla». Azaña calificó en varias ocasiones de «tonterías» la quema de iglesias, bastantes de ellas de un alto valor artístico, o de periódicos derechistas.
Prieto declaraba el 1 de mayo que la situación era insostenible, y se hablaba de «dictadura republicana». Pero lo más significativo fue la negativa del gobierno izquierdista a hacer cumplir la ley. Las peticiones al respecto en las Cortes recibían en respuesta insultos y amenazas de muerte (cumplida con Calvo Sotelo y casi con Gil-Robles). De hecho, las autoridades favorecían la sangrienta marejada del proceso revolucionario, y con ello acabaron de destruir su ya dudosa legitimidad electoral.
¿Se parece aquella situación a la actual, como sostiene Curiel? Afortunadamente hay bastantes diferencias. Para empezar, el nivel de violencia es mucho menor. Sin embargo, existen circunstancias muy preocupantes, que Curiel achaca arbitrariamente a la derecha: «Nunca desde 1975, desde la muerte de Franco y el inicio de la transición democrática, se habían puesto en cuestión los resultados electorales. Jamás los responsables de Unión de Centro Democrático, del PSOE, de Alianza Popular, del PCE o de los nacionalistas adoptaron una estrategia similar. El daño que se puede provocar en nuestro sistema político y de convivencia es muy grave». La realidad es que nunca desde 1975 había habido unas elecciones tan anormales como las pasadas. Y no sólo, o no tanto, por haber sufrido la marca del más salvaje atentado terrorista ocurrido en España, sino por la utilización que del mismo hizo la izquierda. Porque la izquierda desvió de los verdaderos asesinos la culpa del crimen para cargarla sobre el gobierno que mejor ha luchado en España contra el terrorismo, sin claudicar «dialogando» con los héroes del tiro en la nuca ni caer en el crimen de estado. Fue como si, cuando el asesinato de Miguel Ángel Blanco, la izquierda y los nacionalistas hubieran reaccionado no contra la ETA, sino contra el Gobierno.
Y, por cierto, el partido ganador en tan anormales comicios ha premiado a los terroristas, pues no se puede decir de otro modo, con la retirada de las tropas españolas que ayudaban en Iraq a reconstruir el país y a librar a la población de criminales como los autores de los atentados de Madrid. Debemos insistir en ello, pues esta evidencia restallante casi nunca se examina, como si la retirada de Iraq se limitara al cumplimiento de una promesa electoral. El significado de la promesa y del acto es simplemente el mencionado, y eso lo vuelve especialmente siniestro.
La desviación de la culpabilidad desde los asesinos al gobierno no es la única mancha en la victoria electoral de Rodríguez, con ser gravísima. Debemos recordar también las previas campañas, las del Prestige y la de la guerra contra Sadam, en las que el PSOE, no por casualidad al lado de los comunistas y los nacionalistas catalanes y vascos, incluyendo a los abiertamente proetarras, auspició manifestaciones violentas, al borde de la desestabilización, para extender por gran parte del país el clima de odio que hoy caracteriza a las Vascongadas, y que, de volverse habitual en toda España, arruinaría la democracia, como en gran parte está arruinada en la región donde manda el PNV. Y ahora Curiel y los demás socialistas acusan y presentan como próxima al golpismo (como en el 36, insinúan) a una derecha promotora de una política en que «todo estará permitido y cualquier estrategia de confrontación por parte de la derecha estará justificada». ¿Cuál es esa «cualquier estrategia»? Así quiere definir el Gobierno la exigencia de aclaraciones sobre lo ocurrido en aquellos días de infamia desde el 11 de marzo, una exigencia elemental y normalísima en cualquier sistema democrático. ¿Qué tiene que ver esa actitud de la derecha, o su insatisfacción por las insatisfactorias explicaciones oficiales, con aquella política de pancarta, asedio a locales del PP, manifestaciones violentas e insultos intolerables de «asesinos», practicada por la izquierda y los nacionalistas? Eso sí era una estrategia de confrontación inaceptable. En realidad, este intento socialista de acallar desde el poder a la oposición mediante acusaciones falsas o exageradas y un tanto chantajistas, se corresponde con su política previa de alcanzar ese poder mediante una acción bastante próxima al asalto. El asustadizo PP debiera dejar las cosas bien claras al respecto. Curiel, como en general los socialistas, ignora la historia, empezando por la de su propio partido, y eso es peligroso: lleva a repetir viejos errores.



Pío Moa es historiador y escritor

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  #2  
Viejo 19/ago/04, 03:03
l071
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Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 1.105
Predeterminado Desatinos y la avalancha de pateras


Al parecer Marruecos aprovecha las buenas relaciones con España y la política Desatinos para enviar una avalancha de pateras "dialogantes", con ánimo de comprobar el buen talante y las risitas del gobierno de ZP.


---------Fuertes críticas 'populares' por la avalancha de pateras-----------
E. S./COLPISA MADRID



El PP pedirá la comparecencia en el Congreso de la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, y del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para que den explicaciones sobre la llegada masiva de inmigrantes ilegales de los últimos días. La portavoz adjunta de Política Social y Empleo del PP, Ángeles Muñoz, denunció ayer la «dejadez» del Gobierno para poner freno a la oleada de pateras en las costas y a los conflictos que se viven en la frontera de Melilla con cientos de inmigrantes que tratan de entrar en la ciudad autónoma.

Muñoz, que consideró «alarmante» la situación de la inmigración, advirtió de que «se están dinamitando los pilares que se siguen en toda Europa» para combatir la entrada de irregulares. La diputada «popular» criticó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero porque el problema «les ha pillado por sorpresa» y abogó por reformar el Código Penal para que los inmigrantes que cometan algún delito en España sean inmediatamente repatriados sin pasar por cárceles españolas. «Si vienen a delinquir, mejor que estén en su país de origen», aseveró.

Exigencias

La portavoz del PP reclamó que Rumí aclare si la Administración examinó los 100.000 expedientes de inmigrantes que han obtenido una prórroga en su permiso de trabajo. El PP también pedirá al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que explique en el Congreso cómo funciona la colaboración entre España y Marruecos para luchar contra la entrada de inmigrantes ilegales. «Queremos que Moratinos nos diga -afirmó Muñoz- si la colaboración con Marruecos consiste en más talante y sonrisa de Zapatero».

Por su parte, el PSOE calificó de «irresponsables» las declaraciones de Muñoz y responsabilizó al Gobierno del PP de la situación de la inmigración. El portavoz socialista de Inmigración, Antonio Hernando, afirmó que se están viviendo las consecuencias «de toda la desatención y la dejadez que durante los ocho años de Gobierno de Aznar ha sufrido la política migratoria». Hernando, que achacó los problemas de la inmigración a la falta de medios del Ejecutivo de Aznar y sus malas relaciones con Marruecos, acusó al PP de crear un «falso alarmismo» para sacar réditos políticos «con un tema tan sensible como el de la inmigración».

http://www.eldiariomontanes.es/pg040818/prensa/noticias/Nacional/ 200408/18/DMO-NAC-111.html

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  #3  
Viejo 19/ago/04, 13:01
l071
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Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 1.105
Predeterminado La policía advierte al gobierno

-----------LA POLICIA DEMANDA CAUTELA EN LAS PALABRAS DEL GOBIERNO----------
(03-08-04) Un sindicato policial advierte de que se podrían renovar permisos de residencia a delincuentes

El sindicato Confederación Española de Policía (CEP) ha advertido este martes de que se podrían estar renovando permisos de residencia en España a extranjeros que cuentan con causas penales pendientes, cifrando el porcentaje de éstos entre el 4 y el 5 por ciento del total de beneficiados con esta medida. Asimismo, pide cautela al gobierno a la hora de emitir pronunciamientos que puedan provocar un “efecto llamada” en los países de origen de los inmigrantes.



L D (EFE) Rodrigo Gavilán, responsable de Extranjería de la CEP, el segundo sindicato de la Policía en número de afiliados, ha explicado que la última renovación de permisos de residencia, que ha afectado a 100.000 casos, podría haber incluido un porcentaje importante de personas con causas pendientes.

Las razones por las que se produce esto son, en primer lugar, porque la legislación actual establece la posibilidad de no proceder a la renovación de los permisos cuando hay una sentencia condenatoria del extranjero afectado, pero no si éste tiene causas pendientes que no hayan sido juzgadas.

Además, ocurre que, tal y como ha denunciado Gavilán, la Policía no puede tener acceso a las bases de datos de la Guardia Civil, por lo que en numerosos casos se renuevan permisos a extranjeros que han perpetrado delitos en la demarcación del instituto armado, pero la Policía, competente en materia de extranjería, no puede conocer esta circunstancia.

Por otra parte, el representante de la CEP quiso enviar un mensaje a los miembros del Gobierno para que sean más “prudentes” en sus manifestaciones, porque en los países de origen de los inmigrantes sus palabras pueden interpretarse como que el Gobierno va a proceder a regularizaciones extraordinarias, lo que a la larga se traduce en “avalanchas” de extranjeros que pretenden entrar en España “por el medio que sea”.


------------- "Controlar los flujos" -------------
Alberto Míguez

Nunca habían cruzado tantas pateras el estrecho de Gibraltar ni arribado a Fuerteventura, en condiciones espantosas, tantos magrebíes y subsaharianos. Sostiene Antonio Hernando, portavoz para emigración del partido socialista que la política migratoria del PP se basaba "en unas malas relaciones con Marruecos que hacían imposible un acuerdo para controlar los flujos".

Es verdad que las relaciones hispano-marroquíes durante los años Aznar no fueron precisamente un ejemplo de transparencia y cordialidad. Y que se firmaron no sé cuantos acuerdos para luchar conjuntamente contra la emigración clandestina y sus mafias. Los resultados fueron mediocres por no decir rematadamente malos.

Pero ahora las cosas están peor que nunca.

Las relaciones con Marruecos, añado yo, siempre serán difíciles sea quien sea el inquilino de la Moncloa. Hay demasiados asuntos pendientes y demasiados intereses en que cualquier acuerdo sobre temas delicados (emigración, narcotráfico, pesca, etc) fracase o se esfume como para que un simple viaje, una cena con "pastilla" y cuscús entre ministros o altos funcionarios sirvan para mucho. La opinión pública española está harta de acuerdos "históricos" entre los dos gobiernos que al final se convierten en nada con sifón.

A la diplomacia socialista pueden achacársele muchas cosas pero no que le hubiesen plantado cara al gobierno de Marruecos. Ha preferido utilizar el modelo felpudo creyendo que eso emociona y convence a nuestros vecinos. Los resultados están a la vista: las excelentes y cordialísimas relaciones entre Zapatero y Mohamed VI no han servido absolutamente para nada en el tema de la emigración clandestina. Nunca habían cruzado tantas pateras el estrecho de Gibraltar ni arribado a Fuerteventura, en condiciones espantosas, tantos magrebíes y subsaharianos.

Consuelo Rumí, la secretaria de Estado para la emigración, intenta explicar la afluencia con cifras más o menos verdaderas. E incluso explica el laxismo marroquí recordando que las fuerzas de seguridad y policía del país vecino "deben controlar casi tres mil kilómetros de costa".

Son, como dirían los argentinos, "pavadas". Si de verdad se quiere acabar con estos "flujos" hay que evitar en origen que las pateras zarpen rumbo a las costas españolas. Y eso sólo puede hacerlo Marruecos. Y si no lo hace es porque no quiere. Para nada han servido las patrullas mixtas, el observatorio para la emigración inventado por el monarca y otros artilugios. ¿Qué utilidad tienen entonces esas relaciones a punto de caramelo y luna de miel si no es para resolver los problemas más urgentes y graves, el más grave el de la emigración? Que lo explique alguien.

http://www.libertaddigital.com/./opiniones/opi_desa_20072.html
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