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En respuesta a tu mensaje:
* Murcia no va ha ser menos que nadie si seguimos así. - Martin de Azpilcueta - 15/08/2004 03:10 Localizado en http://boards2.melodysoft.com/app?ID=FOROERMUA&msg=113417 Ante esta “primavera” de reivindicación nacionalista, me he acordado yo de que también en mi Región de Murcia padecimos de esa epidemia. Menos mal que duró poco, lo que no quiere decir que no fuese dura e intensa. Para mí que más que nacionalismo, fue un estallido de protestas ante la situación de injusticias que secularmente ha padecido nuestra tierra. Nace así, el Cantón de Cartagena y Murcia, y se desencadena la insurrección al producirse la elevación de Pi y Margall, jefe del republicanismo federal, a la presidencia de la República y proclamar las Cortes que España se convertía en un país federal. Me temo yo, que las cosas se están poniendo ahora también, bastante tensas, y no lo digo solo por el asunto del “agua”, si no por la sensación de abandono y persecución que muchos murcianos vamos teniendo por parte de la administración central. Aquí, como siempre gana del PP, pues bueno, todos “somos de derechas” y hay que machacarnos, y esto no, hombre. El celebre talante de dialogo de Zapatero, parece que no puede ser aplicado a nuestra tierra ¿Porqué? Solo él lo sabe o es todo demagogía pura. Bueno pero no es este el tema que a mí me traía hoy aquí. Yo quería acercaros a un romance popular sobre un personaje de la época Cantonal, Antonio Gálvez, conocido por Antonete Gálvez. Fue un revolucionario romántico y apasionado; parece que justo y desinteresado. Bueno pues ahí va el romance: Atender a lo qu´os cuento, La sierra entavía está lenjos, republicanos valientes, un cevil las piernas mete, que quien lo cuenta lo vido, ya toca a la jaca blanca, y su palabra no miente. Y perdío se ve el Antonete; pero se tira a un cañar Trujeron la jaca blanca, y entre las cañas se mete. De un sarto montó Antonete, La jaca siguió corriendo, Ya se veían los ceviles ezaga (detrás) los ciento siete, Qu’eran ciento u ciento siete y Antón les toma la buerta -¡Ande vas Antón, tan solico? Y se sube al Miravete. -¿Ande vais tantos pa este? -Nusotros a por prendello. -Yo a subirme al Miravete (Monte). -Nusotros semos del Rey. -No hay Rey qu´a mi m`arrepriete. Romance popular en lengua Panocha, antiguo dialecto murciano o mejor huertano y que ahora, si por reivindicar se tratara, podríamos convertirlo, como otros, en idioma murciano, hacernos nacionalistas y reivindicar Albacete, que como sabéis, pertenece al antiguo Reino de Murcia. Bueno , y como en el pedir no hay engaño, pues podíamos ofrecer a Madrid que se asociase a nosotros y de esa forma tendría una salida al milenario, culto y cálido Mediterráneo. En fin todo se andará de seguir las cosas como van. Ha respondido: * El cantón de Cartagena - Urzti - 15/08/2004 06:06 Localizado en http://boards2.melodysoft.com/app?ID=FOROERMUA&msg=113420 Haces muy bien, Don Martín, en traer a colación el famoso episodio del Cántón de Cartagena en estos tiempos del cantón de Ibarretxe (nuestro actual Antonete Gálvez). Si me permites hacerte unas matizaciones, te diré que: Creo que fue Salmerón, y no Pi i Margall, el presidente republicano que se enfrentó con esa sublevación cantonal, batalla en la que murieron unos cuantos cartageneros y se destruyó buena parte de la ciudad. Lo curioso es que el republicano presidente Salmerón dimitió por no querer dar su vistobueno a una sentencia de condena a muerte. Otro presi republicano, el gran Emilio Castelar, dijo cuando se hizo cargo de la presidencia de la República española: "Para sostener esta forma de gobierno necesito mucha infantería, mucha caballería, mucha artillería, mucha Guardia civil y muchos carabineros". El primer presidente de la República, Figueras, fue un ladrón que se largó a París con todo lo que había robado (no sé por qué se me va la mente a los recientes viajes al cono sur americano de los dirigentes del PNV, Ibarretxe incluído). Copio de una web: La inestabilidad de la primera república fue elevadísima. Pero todavía se puede exagerar. Así lo hacía la prensa francesa que estaba totalmente en contra de la primera república española. En un periódico francés se leyó:"Se va restableciendo la tranquilidad. Hoy no han sido asesinados más que tres generales y un obispo. En Sevilla, fueron apedreados unos extranjeros. Pi y Margall amenazó a Castelar con un revólver. El ex alcalde Rivero se naturalizó alemán." (fin de la cita). Sin duda la mejor persona, el mejor intelectual digno de estudio es el presidente republicano Pi i Margall, seguidor de Proudhon pero que no supo ni llevar a la práctica las enseñanzas de su maestro ni hacer frente a su responsabilidad: "Han sido tantas mis amarguras en el poder, que no puedo codiciarlo. He perdido en el gobierno mi tranquilidad, mi reposo, mis ilusiones, mi confianza en los hombres, que constituía el fondo de mi carácter. Por cada hombre agradecido, cien ingratos; por cada hombre desinterasado y patriótico" Mucho me temo que el sin duda bienintencionado Zapatero no sepa estas historias (como el indocumentado y mal estudiante fiscal Camacho), y la Historia se repita. Un saludo, amigo Azpilicueta. (PS. Por cierto, el panocho es un honorable dialecto del latín, y no un falso engendro artificial como el batua de la Iztueta). *** ATENCIÓN - NO RESPONDA A ESTE MENSAJE *** EL AUTOR NO SUMINISTRO SU DIRECCION *** http://boards2.melodysoft.com/app?ID=FOROERMUA *** CONSTRUYE GRATIS TU PROPIO FORO EN http://www.melodysoft.com |
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La GRAN MENTIRA de ZP y Maragall... TIEMPO DE OPOSICIÓN EL emplazamiento que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, dirigió hace unos días a Rodríguez Zapatero a fin de que concretara cuál es su modelo de Estado y accediera a debatirlo con él debería servir para que el debate sobre las reformas constitucional y estatutaria recibiera del presidente del Gobierno la atención responsable que le está negando. Zapatero sólo se ha referido a esta cuestión, convertida por él mismo y por su partido en el núcleo de la legislatura, con discursos vacíos y tópicos, inmediatamente superados, y también rebatidos, por las propuestas mucho más concretas y comprometidas, se compartan o no, de Pasqual Maragall. El PP es la única oposición real al Ejecutivo socialista y como tal debe asumir la tarea de poner a Zapatero frente a sus obligaciones, que no están siendo cumplidas como cabría esperar de un presidente de Gobierno. > No es un presidente autonómico, sino el jefe del Ejecutivo nacional, la autoridad política que ha de plantear las ideas y gestionar los tiempos de lo que se pretende que sea una segunda transición. Y haciéndolo, además, con un diálogo directo y sincero con la oposición popular, sin cuyo acuerdo la reforma anunciada de la Constitución es legalmente imposible -porque requiere mayoría parlamentaria cualificada-, y la reforma estatutaria, una ruptura dolosa del consenso constitucional. > El banco de pruebas del talante de Zapatero es éste, el de las grandes reformas del Estado, porque en ellas se juega su concepto de España y la voluntad de integrar a la oposición. No cabe aceptar, por tanto, la posibilidad de que el presidente del Gobierno no sea consciente de la trascendencia del debate que él mismo ha impulsado y del que luego se ha desentendido. Por eso es posible que el tancredismo ante el diseño que propone Maragall de una España federal, asimétrica y centrífuga no sea tanto la expresión de la abulia política de Zapatero, cuanto de un calculado reparto de papeles, que está utilizando como señuelos de distracción desde la Declaración de Santillana y el último Congreso del PSOE, hasta las discrepancias del presidente de la Generalitat con algunos ministros, pasando por los requerimientos a Andalucía para que se sume al selecto grupo de nacionalidades con denominación de origen que está conformando Maragall. >>> La tesis más verosímil empieza a ser que Rodríguez Zapatero está de acuerdo con Pasqual Maragall, que ambos comparten la estrategia del federalismo asimétrico y que ambos han diseñado la táctica de encomendar al presidente de la Generalitat el trabajo más ingrato de lanzar propuestas fuera del programa electoral del PSOE y de todo límite constitucional, forzando las costuras de su partido y, más grave aún, de la organización del Estado pactado en 1978. La responsabilidad política es, en todo caso, de Rodríguez Zapatero, lo que también obliga al PP a tratar este asunto como la principal prioridad de su relación con el Gobierno, sabiendo de antemano que está solo como oposición política. No se está discutiendo una reforma constitucional de mayor o menor alcance, sino un cambio de sistema político en el que, por si fuera poco la derogación del modelo territorial actual, las aspiraciones de los nacionalistas y de una buena parte del socialismo español no se agotan con la superación del autonomismo por el federalismo, sino que apuntan a otros ámbitos del Estado. Si la obligación política de Zapatero de contar con el PP es evidente, el deber de decir la verdad a los españoles sobre lo que realmente está dispuesto a hacer con el Estado ya es apremiante. La coartada de Aznar para todo y la comparación de formas con el pasado están agotadas. Es el tiempo de que la contienda política responda a las reglas de una auténtica democracia de discusión: de que la oposición popular ejerza y de que el Gobierno responda. |
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---------- La solidaridad nacional ---------- Nueve regiones españolas pagan más de lo que reciben y lo hacen en favor de las autonomías más débiles. Baleares contribuye a la solidaridad interregional con una aportación de 3.983 euros per cápita. Le sigue Madrid, con 2.608. A continuación Cataluña, con 2.263; País Vasco, con 1.216; Navarra, con 999; Aragón, con 977; Valencia, con 708; La Rioja, con 694, y Cantabria, con 148. Extremadura recibe 1.056 euros per cápita; Canarias, 1.026; Castilla y León, 1.003; Asturias, 980; Andalucía, 590; Castilla-La Mancha, 456; Galicia, 337, y Murcia, 60. Sobre estas cifras se nutre la solidaridad nacional que ampara constitucionalmente la Monarquía de todos. Algunas autonomías pugnan ahora por pagar menos o por recibir más. Está claro que las cifras de la solidaridad no pueden ser constantes y deben adaptarse a la evolución económica de cada comunidad. Pero si en Europa, y entre naciones en otro tiempo hostiles, se ha producido la solidaridad de la que, por cierto, se ha beneficiado copiosamente España, parece obligado que en nuestro país, que vive en unidad nacional desde hace más de quinientos años, los egoísmos de algunos no deben alterar la distribución interregional justa de la riqueza general. Determinadas comunidades autonómicas no pueden pasar factura a Zapatero por su apoyo para la investidura dado el precario resultado electoral del PSOE en las últimas elecciones generales. Mejor dicho, sí pueden pasar factura pero el Gobierno de la nación no debe pagarla porque eso ofendería al bien común (Interés General) de los españoles. Luis María ANSON de la Real Academia Española Canela fina/15/08/2.004 |
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Dialogar con nacionalistas
José María Carrascal Zapatero y Chaves están aprendiendo a la carrera qué es dialogar con los nacionalistas. Dialogar con los nacionalistas no es, como ellos creían, reunirse con ellos, estrecharse la mano, intercambiar ideas, sonreír, buscar el punto medio entre ambas posiciones, sonreír de nuevo. No. Dialogar con los nacionalistas es algo mucho más simple. Tú sonríes y el nacionalista te dice: «Me das lo que te pido o me echo al monte». Y ahí se acabó el diálogo. Lo acaban de ver con Ibarretxe y Maragall (aunque algún lector amable me advertirá de que Maragall no es nacionalista, sino socialista. Le diré que está actuando como un nacionalista, no sé si por sentir el aliento de Carod-Rovira en el cogote o por convicción, el resultado es el mismo), que han emplazado al presidente del Gobierno y al de la Junta andaluza a darles lo que les piden o atenerse a las consecuencias. Si lo de Zapatero es patético, lo de Chaves es indigno: Maragall le ofrece ayuda para convertir Andalucía en «comunidad histórica», «pese a no tener lengua propia», si apoya a Cataluña a conseguir su «singularidad», esto es, a apartarse y superponerse a las restantes comunidades españolas. Un vulgar intento de soborno, sino un chantaje. Ante el que Chaves se ha visto obligado a responder, aunque tan débil, tan humildemente que uno no sabe si compadecerle o despreciarle. Aparte de que ¿quién es Maragall para otorgar títulos históricos, políticos o de cualquier clase en la España democrática? A tal desmadre hemos llegado en tres meses. En cuanto a Zapatero, parece haber encontrado en Menorca el retiro ideal para olvidarse de las bofetadas y desafíos que le llegan, sean de los ingleses, sean de los nacionales que sólo quieren ser nacionalistas. Pero las vacaciones se acaban antes de lo que uno piensa y pronto tendrá que vérselas con el guante que le han enviado Ibarretxe y Maragall. ¿Diálogo? Sí, pero en nuestras condiciones. Unas condiciones que se parecen mucho, miren ustedes por donde, a las que solían usar los nazis y los soviéticos en todo tipo de negociaciones: «Lo mío es sólo mío, y sobre lo tuyo vamos a negociar». Los nacionalistas no contemplan ningún tipo de «qui pro quo», yo te cedo esto, tú me das lo otro. Ellos lo quieren todo sin dar nada. Y si no se lo das, te conviertes automáticamente en su enemigo. Además, lo advierten. En ese sentido, sólo en ése, juegan limpio. Si quieren que les diga la verdad, prefiero que esto lo aprendan Zapatero y Chaves –sus grandes valedores dentro del PSOE– antes que después. Pues de tardar en aprenderlo, estamos abocados a encontrarnos con una España diseñada, no por la mayoría de los españoles, sino por Ibarretxe y Maragall. Ya me dirán ustedes si les apetece. El problema, el mayor problema que tenemos hoy, es si Zapatero y Chaves son capaces de aprender este tipo de cosas. |