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Nacionalismo "democrático"de Sabino Arana
Algunas referencias que lo demuestran: -------------- [11:05 3/dic/2003] http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1070445945/ TEMA: Es penosa la doctrina sabiniana.Me recuerda el nazismo Sólo leer alguna de sus babosadas da ganas de vomitar: Lo de que el español es afeminado,mientras el vasco es viril por ejemplo. O que los españoles cuando hablan se asemejan al sonido del asno. O que las mujeres españolas huelen mal. ETC....ETC... Lo más grave es que los Arzallus(RH-) y Oteguis siguen esa doctrina racista e inhumana. ---------------- [10:29 3/dic/2003] http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1070443774/ TEMA: Es el espejo donde Se mira este personaje, en el retrógrado fundador, paladín del racismo, la xenofobia y la intolerancia. Saludos --------------- [10:09 3/dic/2003] http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1070442578/ ... es decir convertir alas victimas en verdugos usando lo que hacen los sistemas totalitarios que es el victimismo y la mentira que cien veces repetida se convierte en verdad. En mi opinion estan provocando al estado y lo que quiren es la foto de Atutxa ante el juez y la de la policia quitando las urnasde los colegios. Y todo para provocar maas victimismo qu es la gasolina del nacionalismo. saludos -------------------- LA RAÍZ XENÓFOBA El Partido Nacionalista Vasco no ha renunciado en sus más de cien años de existencia a la herencia ideológica de su fundador, Sabino Arana Goiri, pese a que el viento de la historia ha barrido felizmente de Europa Occidental el concepto de la superioridad racial como fuente de derecho. Los escritos del fundador del PNV deben considerarse, pues, como referencia válida de los principios políticos del partido que, todavía, lidera Javier Arzallus, aunque la crudeza del lenguaje sabiniano haya sido sustituída por unos presupuestos ideológicos basados en una supuesta identidad nacional propia y distinta de la nación española. Prueba, sin embargo, de que la idea de la superioridad racial aún pervive en el imaginario peneuvista, son las continuas referencias de caracter étnico, como el famoso RH, con las que, desde ciertos sectores del nacionalismo, se pretende justificar científicamente la existencia de un pueblo primigenio. Aplicadas en el vacío, como es el caso del País Vasco, cuya ciudadanía se ha mantenido perfectamente ajena a ese ideario peneuvista, las teorías de carácter racista no suelen generar más que apasionadas polémicas o, en el peor de los casos, el surgimiento de movimientos xenófobos de escasa proyección histórica. Otra cuestión muy diferente es cuando la realidad de una nación, de un pueblo con su Estado, se inficiona con el virus de la superioridad racial. Está todavía fresca en la memoria la inmensa tragedia del nazismo como para desdeñar el peligro implícito de una ideología basada, precisamente, en el concepto de una raza superior predestinada. Es importante recalcar estos hechos ante el desafío secesionista planteado, contra toda razón histórica, social y política, por el nacionalismo vasco. Y es importante, porque la «construcción nacional» de un estado que sólo existe en la percepción sentimental de los seguidores de Sabino Arana, no puede hacerse realidad más que en la recreación simultánea de un supuesto enemigo, cuya naturaleza es, forzosamente, inferior. Sólo así se explica el absurdo metafísico del llamado «Plan Ibarreche». Solamente desde esa idea de pueblo elegido, de raza superior, alguien puede plantear el que un ente territorial y administrativo nacido de la voluntad de los españoles reclame el derecho exclusivo y unilateral de decisión, excluyendo a los verdaderos depositarios de la soberanía nacional. Ayer, tras la reunión del Consejo de Ministros, el Gobierno decidió recurrir el proyecto del ejecutivo autónomo vasco ante el Tribunal Constitucional por considerar que vulnera más de un centenar de principios de nuestra Carta Magna. Es una medida imprescindible, tomada en el ámbito legal, que, sin embargo, debe ir acompañada de otras actuaciones de carácter político y, también, ideológico ya que no hay que olvidar que el proceso abierto por el PNV no parte de una realidad histórica o social, sino de una recreación irracional, la de Sabino Arana, inmune a cualquier tipo de argumento. http://www.larazon.es/ediciones/anteriores/2003-11-01/editorial.htm sábado 1 de noviembre de 2003 |